Señales de un gato enfermo

Señales de un gato enfermo

 

Todo aquel que tiene un gato sabe que estos hermosos animales tienen un carácter bastante cambiante, por decir algo; un claro ejemplo de ello, es que un día pueden ser súper regalones y hasta de lo más tiernos; mientras que en otro momento se vuelven totalmente esquivos e incluso llegan a estar un tanto agresivos inclusive con sus propios dueños. Lo cierto es, que estas son unas mascotas independientes y agradables.

 

Algunas señales de que tu gato esta enfermo

 

Una vez que ya tienes el tiempo suficiente con tu gato, como para conocerle todas y cada una de sus manías, es mucho más fácil que nos demos cuenta cuando su conducta está fuera de lo normal y por lo tanto se hace mucho más sencillo ocuparnos del problemas que lo esté aquejando. Es por ello, que es de suma importancia que estemos atentos a las señales que envía nuestro gato, tales como:

  • Baja su apetito, normalmente cuando tienen algún malestar suelen no comer de forma regular, sino que solo llega a picar un poco la comida.
  • Presenta vómitos de forma constante durante un mismo día; si lo hace una sola vez todavía no es alerta.
  • Tiene humedad en la nariz, si cuando se la tocas notas que la misma se encuentra más húmeda de lo normal, entonces es muy probable que tu gato tenga fiebre.
  • Si toma mucha agua durante el día; esto es un claro signo de deshidratación y por lo tanto quiere decir que su temperatura no se encuentra en niveles regulares.
  • Duerme más tiempo que el de costumbre o procura permanecer acostado por largo tiempo.
  • Se muestran cansados constantemente.
  • Dan muestras de cambios drásticos en su carácter, por lo general se tornan agresivos.
  • Se esconde, si permanece así durante varias horas, de seguro que algo le está pasando.
  • Le cuesta orinar o bien lo hace con la presencia de mucosidad.
  • Presenta diarrea, algunas veces estas pueden incluir hasta sangre.
  • Sus ojos se tornan rojos, amarillentos o llorosos. E incluso cuando los abre solo lo hace hasta la mitad.
  • Su pelaje se vuelve opaco o presenta una pérdida de este en algunas partes.
  • Deja de lamerse y por lo tanto empieza verse sucio.
  • Pierde peso de forma rápida.

 

En cualquiera de los casos, lo primero que debes hacer sin duda alguna es consultar con el veterinario. Estos peculiares amigos, solo requieren de un poco más de atención por parte de sus dueños. La clave para darse cuenta de que es lo que estos está sintiendo tu gato y que se puede hacer al respecto; de ahí la importancia de establecer una conexión con tu mascota.